Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
5 enero 2010 2 05 /01 /enero /2010 17:02

      Foto don LuisEl Capítulo 2 del evangelio de San Mateo describe  la historia de los  magos que hicieron un recorrido desde el Oriente (Persia o Arabia) Hasta Jerusalén; se pusieron en movimiento y  caminaron una distancia   de 1,000 a 1,200 millas  aproximadamente; siguiendo una estrella para encontrarse con alguien concreto, el Dios Hombre que se encarnó de la Virgen María y nació en un pesebre de Belén.

 

     El viaje lo hicieron a camello, la preparación previa debió llevarles varias semanas  antes de  ponerse en camino y semejante distancia han de haberla recorrido   entre tres y doce meses, todo movimiento tiene  un punto de partida y otro de llegada y para llegar a un destino exitosamente hay que dejar siempre algo, y muchas veces es la familia, el acomodamiento, el  confort de nuestro hogar o la desidia  y tender hacia algo concreto como el ideal, es responder a un llamado,  pero para poder llegar campantes  a ese destino sin duda alguna hay que  planear, programar, organizar, dirigir, motivar, influenciar  e  integrar personal para  que nos acompañen en el viaje, como sin duda alguna hicieron los magos de oriente.  Todo este itinerario es necesario  para concluir con  éxito  una misión previamente establecida. 



 NavidadTresReyes-10_jpg.jpg

  



  Los magos de oriente llevaron a cabo una misión  a pesar de la distancia, del cansancio, de  lo desconocido, del viaje en medio del desierto con sus tormentas de arena, de la oscuridad de tantas noches, de la inseguridad de los caminos, de la topografía del terreno, subidas y bajadas, montañas, valles y pedregales, condiciones climáticas adversas, frío o calor;  pero la luz titilante de una estrella los guiaba en medio de tantas dificultades, el firmamento está plagado de estrellas, ¿Cómo hicieron ellos para que una en particular los guiara? Se fijaron solo en una, pusieron su atención en una, la más brillosa del firmamento, a las demás no les hicieron caso. Desde los tiempos pretéritos la contemplación de las estrellas ha fascinado a hombres y mujeres de todas las edades, religiones y culturas, ¿Quien no tiene su estrella en el firmamento?, también la cultura bíblica escudriño en las estrellas el acontecimiento más importante de la historia, del Dios que se hizo hombre.

 


     Considerando las  circunstancias anteriores  cualquiera habría pensado varias veces antes de ponerse en camino, pero los magos  no ¿Por qué? Porque sabían lo que querían, lo planearon, lo estudiaron, sin duda alguna hicieron un estudio de factibilidad, pero  encima de  todas las cosas tenían fe, pero no una fe ciega, tonta e inútil,  sino la fe que va  precedida de la acción, después de planear ejecutaron, poniéndose en movimiento para buscar lo que querían, ellos sabían que  una fe sin obras es muerta, es como anteponer varios ceros a la izquierda de una cifra de dinero, no le añade ningún   valor.


 

     Estamos estrenando año, el año dos mil diez que aparece sin pena ni gloria, o quizá con más penas que glorias porque el mismo es la prolongación del 2,009 con todas sus circunstancias favorables y desfavorables  y la anterior reflexión nos puede  servir para hacer una analogía en el ejercicio de nuestra profesión o en nuestras tareas pastorales.  En mi caso particular el primer lunes del mes lleve  a cabo la primera sesión de trabajo del nuevo año, analizamos todo el trabajo que desarrollamos durante el año que acaba de fallecer, que en paz descanse sí y solo  sí hemos cumplido a cabalidad con nuestro ideal, en nuestro trabajo el ideal es sinónimo de  las metas, sueños, anhelos y esperanzas que nos trazamos al comienzo del mismo.

 

nuevo-13.png

       Al igual que los magos de oriente que necesitaron un signo visible para ponerse en movimiento, nosotros también necesitamos de un signo, ¡Una visión de futuro! y  esa visión de futuro corregirá y mantendrá el rumbo, para lograr  lo que queremos ser, y hacer, para mantenernos en movimiento y alcanzar nuestro  ideal.


 

    Vimos, juzgamos, propusimos, evaluamos y celebramos el recorrido que hicimos  durante el año que nos dejó. Algunos cumplieron con su ideal, otros se acercaron y otros se quedaron varados en el camino. Los que sí llegaron y cumplieron, lo hicieron porque al igual que los magos de oriente, se centraron en una sola cosa,  un solo trabajo de tiempo completo, no varias ocupaciones y ese trabajo de tiemplo completo, posibilitó que la meta de ganar un viaje, comprar un “camello 4x4” (vehículo) como medio para desempeñar mejor  la faena, un terreno, empezar la construcción de una casa, o salir del endeudamiento entre tantas nobles aspiraciones  se convirtiera  en la estrella que les alumbró el  camino para no caer en medio de las dificultades, para encontrarse con algo concreto: “El ideal alcanzado”.


 

     No se desviaron del objetivo, no buscaron el camino fácil, no perdieron el interés ni la motivación, ni el rumbo en parajes inciertos ni distractores.  Los que llegaron felizmente a su destino lo hicieron  porque planearon, controlaron, dirigieron y se organizaron durante todo su itinerario, itinerario que empezó desde que repuntaba el alba hasta que el sol se escondía  en el horizonte durante los últimos doce  meses de forma ininterrumpida.


 

     Los magos de oriente no buscaron lo que querían  en su ciudad natal, fueron viajeros infatigables desde Persia o Arabia  hasta Jerusalén, al igual que algunos aseguradores que para alcanzar lo que quieren  recorren mucha distancia: De norte a sur, de oriente a occidente guiados también por su estrella visionaria para alcanzar  la gloria y la paz que se encuentra al  decir ¡misión cumplida!

 


     “Perdimos mucho el tiempo y el mismo paso de prisa, no lo sentimos” argumentaron algunos, pero el tiempo no pasa porque es eterno, lo que pasa, lo que se desperdicia  y lo que se pierde es la vida;  los hombres han organizado el tiempo en el calendario, pero el mismo es siempre el mismo y es de Dios, no es nuestro; a nosotros nos ha sido dado para hacer una buena gestión, tan solo  somos administradores de él y de una buena administración de ese recurso depende lograr todo aquello que necesitamos para vivir la vida con dignidad, tranquilidad,  comodidad y decoro, con gloria y en paz.


 

      Aquellos que ya frisamos los 40ss valdría la pena hacer un inventario de lo que hemos hecho para ver si no estamos viviendo la vida en vano, recordemos que los 40ss no son los nuevos 20ss.


 

     Los magos de oriente llegaron a Belén, se postraron ante el Dios hombre, lo adoraron y le hicieron presentes  y después regresaron a su tierra.

 


     Nosotros, los magos de este tiempo  que en este viaje de doce meses que recorrimos en el 2,009 y que llegamos a nuestro destino, ¿nos postramos y adoramos a Dios por tanto beneficio recibido?,  ¿Qué presentes le llevamos? Los magos llevaron oro, mirra e incienso, nosotros debimos llevar nuestra vida, obras y trabajo, porque en esa triada también debe haber  un lugar de encuentro con él.


 

      Todo movimiento tiene un punto de partida y otro de llegada, los magos de oriente salieron,  llegaron y cumplida  su misión regresaron por otro camino. ¿Hicimos nosotros lo mismo? O nos dispusimos a descansar y a celebrar el trecho recorrido. Si así fuera que Dios no lo demande y si no que  nos bendiga abundantemente.


reyes-magos-de-oriente.jpg


 

     Para recorrer el 2,010 yo tengo un ideal que llena todas mis aspiraciones y me da felicidad. Y ustedes ¿Cuál es su ideal?

 

 


José Luis Riveiro Fernández

Gerente de Agencia Cobán

    

Compartir este post

Repost 0
Published by Agencia Cobán - en INFORMACION GENERAL
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : SEGUROS G&T AGENCIA COBAN
  • SEGUROS G&T AGENCIA COBAN
  • : Trabajamos Asegurando Personas y Bienes con Gusto....
  • Contacto

Buscar

Archivos

Enlaces