Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
4 julio 2011 1 04 /07 /julio /2011 19:08

calaveraEn la primera parte de estas reflexiones concluí con tres preguntas que al ser respondidas con honestidad nos deben llevar a tomar una acción concreta dadas las circunstancias adversas que estamos viviendo hoy día en toda Guatemala y el pensamiento de Sir Winston Churchill podría darnos la respuesta con una idea  bastante elocuente que nos dice: “Si yo pudiera hacer las cosas a mi modo, escribiría en los escritorios de los hombres de importancia la palabra ASEGURESE, porque estando convencido como estoy; solo mediante pequeños sacrificios económicos se puede salvar a la familia de grandes catástrofes al faltar el sostén de la misma”.

 Dicha máxima ha de haber sido externada por el  Primer Ministro inglés en tiempos de la 2ª guerra mundial, cuando  vio  como fueron diezmadas poblaciones enteras, muriendo mucha gente, entre hombres, mujeres y niños; muchos de ellos inocentes a consecuencia de la cruenta guerra; y,  ante la pobreza extrema que experimentaron innumerables familias con las muertes de sus seres queridos, al mencionado dignatario no se le ocurrió otra cosa que pensar en un seguro de vida, como el único instrumento financiero que podía en aquel tiempo salvar a las familias de grandes catástrofes económicas al faltar la persona encargada de mantener el hogar.  Hoy, al igual que aquella nefasta década de los 40s  el seguro de vida sigue ocupando un lugar preponderante para solucionar los males que aquejan a la sociedad en materia económica, ante la fatídica experiencia de la muerte, máxime si la misma ocurre después de una larga y costosa enfermedad o accidente. Solo quien haya estado en una situación similar puede decirnos como se dificulta la vida, cuando no existen los medios para hacerle frente a estas circunstancias adversas que tarde o temprano se presentarán en la vida de cada uno de nosotros.

“Póliza de seguro de vida vigente” debe ser el santo y seña para poder dejar pasar a la muerte cuando esta se hace presente en nuestra casa, dada la incertidumbre, el caos,  la zozobra y la pobreza extrema  que se avecina cuando nos visita prematuramente, sin las debidas precauciones desde el punto de vista previsional.  Muchos mueren sin un panteón y a última hora la familia ve como lo consigue, muchos no tienen  para los gastos fúnebres, la familia se endeuda para velarlo y enterrarlo con alguna dignidad; muchos dejan hipotecada la casa que le dio albergue a la familia, esta se pierde ante la imposibilidad de pagarla, muchas veces sucede eso  porque al fallecer el sostén de la familia también fallece su capacidad de producción, significa que un mes después y los próximos ya no habrá gasto para hacerle frente a las vicisitudes de la vida; lo anterior descrito es solo para desvelar en parte el problema que se  presentará al ocurrir un fallecimiento, cuando no se tomaron las previsiones correspondientes,  pero como dice un productor televisivo: ¡Aún hay más!

Después de 25 años de servir como intermediario entre una compañía de seguros y una familia que ha perdido al ser amado, he sido testigo presencial de cómo la vida de las gentes que se quedan es más llevadera y menos difícil desde el punto de vista económico, gracias al resarcimiento que procura esa amarillenta pieza de papel que contiene columnas numéricas y cláusulas contractuales a favor de una familia, cuando el tenedor de la misma tomó la sabia decisión de amparar a sus seres queridos mediante la adquisición de una póliza de seguro de vida; desde luego,  gracias también a la intermediación y procuración de un representante de seguros, que convincentemente logró captar la atención y el interés de la persona  que ahora muere.

Parafraseando a Churchill, si yo pudiera hacer  las cosas a mi modo, también escribiría la palabra “ASEGURESE” pero no solo en los escritorios de los hombres y las mujeres de importancia  sino  en sus corazones, porque es de  ahí  donde emanan las más nobles intenciones y en donde albergamos nuestros tesoros,  entendiendo como tesoro aquello que valoramos, cuidamos y ponemos en nuestra vida en primer lugar, aquello que ocupa nuestros sentimientos y pensamientos: Dios y la familia. Por lo tanto una forma de agradar a Dios es velando y cuidando de los nuestros ahorrando como mínimo el 10%  de nuestros ingresos presentes y futuros para destinarlo a una póliza de seguro de vida. Porque solo mediante ese “pequeño sacrificio económico” podremos salvar a nuestra familia de grandes catástrofes financieras cuando ya no estemos.

 Con el seguro de vida, podría decirse no existe la muerte de la capacidad de producción de una persona, porque hoy podríamos morir y  después nuestras familias tendrán con que hacerle frente a todos los avatares de la vida y nuestros hijos podrán cumplir con sus sueños de  tener una instrucción universitaria, gracias a esa amarillenta pieza de papel que se conoce con el nombre de póliza de seguro de vida.

 Así como el padre de familia responsable y precavido se convierte en un centinela moderno,  al velar y vigilar  el estatus  socioeconómico de la familia para no dejar pasar a la muerte sin el  santo y seña, la esposa y los hijos deben ser corresponsables con él; cuidando  por que se mantenga vigente esa amarillenta pieza de papel, hasta que la misma  sea enjuagada con las lágrimas de la  viuda, cuando el dueño de la misma haya partido hacia el infinito.

 Una póliza de vida  es la mejor carta de amor que un padre y esposo amoroso  puede dejar escrita a favor de sus seres queridos.-

01-013.jpg

 

 

 

 

José Luis Riveiro Fernández

Compartir este post

Repost 0
Published by Agencia Cobán - en INFORMACION GENERAL
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : SEGUROS G&T AGENCIA COBAN
  • SEGUROS G&T AGENCIA COBAN
  • : Trabajamos Asegurando Personas y Bienes con Gusto....
  • Contacto

Buscar

Archivos

Enlaces